Diadox centraliza, versiona y monitorea tu manifestación de valor y expedientes aduanales. Para que cuando llegue la autoridad, todo esté listo.
En importación y exportación, el desorden documental no es molestia — es riesgo real: multas, retrasos en aduana y auditorías que te agarran sin papeles.
La factura en el correo, el BL en Drive, la manifestación en el escritorio de alguien. Nadie sabe cuál es la versión final.
Correcciones a la manifestación de valor sin registro. En una revisión del SAT no puedes demostrar qué cambió, cuándo ni quién lo autorizó.
Un CFDI vencido, un permiso caducado o una factura fuera de plazo pueden frenar tu operación completa en ventanilla.
Cuando el SAT o tu agente aduanal pide el expediente completo, reconstruirlo toma días que no tienes — y nervios que no quieres.
Cada importación o exportación tiene su carpeta digital: factura comercial, BL, manifestación de valor, CFDI, permisos. Todo junto, todo ordenado.
Cada modificación queda registrada con fecha, usuario y motivo. Demuestra trazabilidad ante el SAT o la aduana en segundos.
Define plazos por tipo de documento y recibe notificaciones con tiempo suficiente para actuar. Sin sorpresas en ventanilla.
Genera el expediente completo en PDF o ZIP al instante. Listo para presentar ante el SAT, tu agente aduanal o tu dirección general.
Una operación, una carpeta. Define el tipo de mercancía, la fracción arancelaria y los responsables en menos de 2 minutos.
Arrastra los archivos o reenvía el correo directo a Diadox. Los clasifica automáticamente por tipo de documento.
Diadox te avisa antes de que algo venza, muestra qué falta y registra cada cambio con firma de usuario y fecha.
Ante el SAT, la aduana o tu director general: expediente completo y trazable en un clic. Sin carreras de último momento.
Precios en dólares, sin IVA. Sin contratos de largo plazo. Sin costos de implementación. Cancela cuando quieras.
Plan anual: dos meses sin costo.
Diadox nació de ver a importadores reconstruir expedientes de hace dos años a marchas forzadas, con la fecha límite ya corriendo.
Durante años, muchas empresas asumieron que el agente aduanal guardaba el soporte de cada operación. La reforma cambió esa lógica: el agente quedó más cerca de la autoridad, y la carga documental regresó a donde legalmente siempre estuvo — con el importador.
El problema es que casi nadie tiene la estructura para sostenerla. Los documentos siguen repartidos entre correos, carpetas compartidas y el escritorio de quien ya no trabaja ahí.
Estamos abriendo acceso por grupos. Deja tu correo y te avisamos cuando toque el tuyo.
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